Estrategia
difundida en regiones de Coquimbo y Atacama
Cultivo de erizo en tierra
permitiría mejorar condiciones de precio y producción
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Proyecto es desarrollado por la UCN, con financiamiento InnovaCorfo y
en asociación con empresarios y pescadores artesanales
Somos los mayores exportadores de erizos del mundo, pero al mismo
tiempo somos el país al que se le paga el menor precio por este
espinudo habitante marino, apetecido por su gónada de intenso
color anaranjado. Esta es la constatación que motivó a un
grupo de expertos de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad
Católica del Norte, a buscar alguna estrategia que permitiera
revertir favorablemente tal situación.
El resultado fue la formulación y adjudicación, por parte
de InnvaCorfo, del proyecto “Difusión de los conocimientos y
aspectos requeridos para desarrollar el cultivo del erizo en tierra a
nivel industrial”, que, como parte de sus actividades, organizó
el pasado fin de semana un seminario en torno a este tema, desarrollado
en Caldera y Coquimbo.
Quienes se beneficiarán con esta iniciativa son principalmente
empresas que en la actualidad cultivan ostiones y abalones, y que
consideran una futura diversificación productiva, como
también los sindicatos de pescadores artesanales que extraen y
comercializan este marisco. Asimismo, los liceos técnicos
locales que imparten la carrera de acuicultura se verán
fortalecidos en sus contenidos.
Entre los panelistas se contaba el Dr. Gerry Mouzakitis, de la
Universidad de Cork, Irlanda, gestor de esta nueva tecnología
para cultivar erizos, ya implementada y patentada en ese país
europeo, lo que le permitió compartir con los asistentes una sus
conocimientos sobre la situación mundial del cultivo de erizo de
mar, y en torno a la tecnología relacionada con esta forma de
producción.
El seminario contó también con la participación de
Franklin Pincheira, director alterno del proyecto, quien
explicó: “Nosotros estamos trabajando sobre la base de que Chile
es el país más grande en lo que a exportaciones en el
mundo de erizos respecta, pero al mismo tiempo es el país al que
menos le pagan por los erizos en el mundo. Esta situación ha
llevado a que la marginalidad de los pescadores y de la industria
chilena sea muy baja. Frente a eso, hemos buscado alternativas para
cambiar esa situación y hemos visto que una excelente
herramienta sería contar con estanques de cultivo de erizos de
engorda de acondicionamiento en gónadas en tierra con altas
densidades”.
La iniciativa, agrega el profesional, busca validar una
tecnología desarrollada en Irlanda, que permite cultivar en
estanques ubicados en tierra hasta 60 kilos de erizos por metro
cuadrado, “para que en 12 semanas o tres meses puedas tener una
gónada de buena calidad, que pueda ser vendida en el mercado”.
Considerando los periodos de veda que afectan a los erizos en ciertas
épocas del año, esta alternativa tiene la ventaja de
poder sacar este marisco antes que comience dicha restricción, y
continuar su crecimiento en estanques, para luego venderlo a un precio
más alto, porque en el caso del cultivo en tierra no se aplica
la veda, destaca Pincheira. “Entonces, lo que busca este proyecto es
encontrar una herramienta de apoyo para salir de esta marginalidad en
que Chile sea el que más produce y al que menos le pagan”,
concluye.
En definitiva Chile lo que tiene que hacer es apostar hacia la
acuicultura en general. Las extracciones de recursos naturales por
parte de pescadores artesanales a la escala en que se encuentran va a
poner en peligro los recursos como tal, por lo tanto ellos son los
más interesados en convertirse de extractores naturales a
pequeños acuicultores a través de este tipo de proyectos.
Testimonios
Para Hitoshi Hanaoka, ejecutivo de la pesquera y
conservera Hanamar, Punta Arenas, el seminario resultó muy
interesante, “siendo el cultivo de erizos es algo novedoso y
además en mi país (Japón) tienen un mercado muy
amplio de este producto. Lo primero al momento de poner en
práctica los conocimientos será una engorda del erizo,
luego pruebas a través de hatchering y luego buscar un
proceso que se pueda adecuar a la industrialización de este
cultivo”.
Emilio Figueroa, empresario vinculado a las áreas de manejo de
La Higuera y Ovalle, piensa involucrar a los pescadores artesanales
para que implementen los sistemas de cultivo “principalmente para
realizar una mantención de engorda. Me parece una muy buena
oportunidad, por que el cultivo de erizos es muy difícil
desarrollarlo continuamente, ya que hay veda o no están gordos o
los pescadores no tienen los intereses de extracción. Entonces,
el poder tener una cuña o una cabeza de playa, donde puedan
mantener su producción para después ordenadamente
distribuirlo en restaurantes, me parece una muy buena oportunidad”.
En el caso de la bióloga marina Macarena Valencia, el seminario
le permitió, “de manera muy clara y práctica”, conocer
antecedentes de la sobreexplotación a que ha estado sometido
este recurso, y también estrategias para asegurar una
producción sustentable.
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